jueves, 14 de marzo de 2013

CADÁVER EXQUISITO

Desperté, me encontraba en el suelo inconsciente con ropa blanca y en una habitación en la cual nunca había estado, descubrí que estaba encerrado y totalmente desconectado del exterior.
Sentí un intenso punzón en la cabeza, como si me estuvieran clavando una delgada y diminuta puntilla con un inmenso maso.
Decidí emprender la huida, aunque parecía imposible, así que en primera estancia realice la planeación de mi escape. Revise todos los rincones de aquella habitación, era totalmente blanca, casi igual de brillante a la ropa que llevaba puesta, había una diminuta grieta en la pared paralela a la ubicación de la puerta y una reja de ventilación en la parte inferior derecha enfrente de la grieta, en todo el centro había un tapete, era acolchado y como se podría deducir, blanco.
Mi primera opción fue tirar la puerta, así que embestí violentamente contra ella por varios minutos, no logre ni hacerla tambalear, pero si me lastime gravemente el brazo izquierdo. Plan B, no me quedaba mas que abrir la reja de ventilación y escabullirme como fuera, pero esta filosa me propino varias y dolorosas cortadas en los dedos. Sin esperanza alguna me resigne y empecé a patear el tapete, lo levante un poco y para mi sorpresa encontré una pala pequeña, pero con una punta delgada, por curiosidad la enterré en la pequeña grieta, encajaba de manera perfecta así que le imprimí mas fuerza ejecutando también una ligera palanca, la pared empezó a agrietarse y a desvanecerse descubriendo un orificio en el podía entrar, lo atravesé y minutos después me encontré en un blanco y largo corredor.

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